Situada en las estribaciones de los Bajos Cárpatos, Bratislava está dividida en dos por el río Danubio. La historia de la ciudad es anterior al siglo X, cuando se convirtió en fortaleza fronteriza del Reino Húngaro. Bratislava, originalmente denominada Pressburg, jugó un papel importante en la historia militar de la región. Durante el siglo XII se construyeron fortificaciones adicionales que le confirieron su importancia estratégica. Tras obtener los privilegios de ciudad del rey Andrés III en 1291, Bratislava obtuvo sucesivamente el derecho a acuñar monedas y el derecho a utilizar su escudo de armas durante los dos siglos siguientes. En 1526, la ciudad se convirtió en capital del Reino Húngaro, papel que conservaría durante 300 años. Su continuado desarrollo tanto en tamaño como económico llevó en 1775 a la destrucción de las antiguas murallas de la ciudad para permitir su expansión. En la actualidad, Bratislava es una moderna ciudad de 450.000 habitantes con una floreciente comunidad empresarial y productora. Esta fascinante combinación de historia y negocios hace de la ciudad un atractivo destino para viajes tanto de negocios como de placer.
La ciudad antigua ofrece muchos atractivos. El centro de la ciudad es una excelente zona de compras con numerosas boutiques especializadas. Importantes centros comerciales se ubican asimismo en el corazón de la ciudad en lugar de hacerlo en las afueras, contribuyendo al mayor disfrute de las tardes de compras. Las calles del casco antiguo cuentan con numerosos restaurantes, bares y cafés que ofrecen todo tipo de comida: desde cocina moderna hasta la tradicional cocina eslovaca con sus bolas de queso.
El centro urbano alberga también numerosos museos como el Museo Nacional Eslovaco, en el que se explica la historia social y efectiva del país a través de una extensa colección de artefactos y documentos. El Museo de Historia Natural, el Museo de Arqueología y el Museo de la Música están asimismo ubicados en el casco antiguo. El Museo Municipal tiene como particular atracción sus cámaras de tortura.
Es visita obligada el castillo de Bratislava. Aunque el castillo actual ha sido destruido y reconstruido varias veces en el transcurso de su larga historia (la última entre 1953 y 1962), sigue siendo un monumento imponente con impresionantes vistas sobre la ciudad. El terreno sobre el que se asienta el castillo ha estado poblado desde la Edad de Piedra tardía; durante la dominación del imperio romano, entre los siglos I y V aC, fue un puesto fronterizo. En siglos posteriores, el castillo funcionó como baluarte estratégico y, más recientemente, ha sido la sede del Museo de Música Folclórica.
El aeropuerto M.R. Stefanik de Bratislava está situado a 9 km hacia el nordeste del centro urbano de Bratislava y cuenta con una terminal de pasajeros. La facturación se ubica en la planta de calle.
en coche
Abandone la autovía D61 en la salida señalizada como "Letisko" (aeropuerto). El aparcamiento está situado delante de la terminal de pasajeros. Tarifas de aparcamiento: los primeros 30 minutos: 15 Sk; una hora: 30 Sk; 24 horas: 175 Sk; 7 días: 1050 Sk.
en autobús
La línea de autobuses número 61 opera entre la Estación Central de Bratislava y el aeropuerto de 05:00 a 23:00 horas. El servicio tiene salidas cada diez minutos en horas punta y cada 20 minutos fuera de las horas punta. El trayecto dura aproximadamente 25 minutos y el precio del billete es de unas 18 Sk. Es posible adquirir los billetes en máquinas expendedoras situadas en las paradas de autobuses cercanas al hall de llegadas y salidas.
en taxi
La parada de taxis está situada en el exterior de la zona de llegadas. El trayecto a Bratislava lleva aproximadamente 20 minutos.